No dirigimos abrazos ni fabricamos risas: estamos donde hay que estar cuando las cosas pasan de verdad. El resultado es tu boda — no la de un moodboard.
Todos incluyen galería privada en línea, fotos en alta sin marca de agua y derechos para imprimir donde quieras.
4 horas de cobertura, un fotógrafo. Para el registro civil, la comida en casa y el brindis con los que más importan. 180+ fotos editadas.
10 horas, dos fotógrafos: del getting-ready al último brinco en la pista. 450+ fotos editadas y un adelanto de 40 en la primera semana.
Tornaboda o pre-boda incluida + sesión de pareja en otra locación. Para bodas de fin de semana completo. 650+ fotos y álbum físico de 30×30.
La mejor foto de tu boda ocurre cuando olvidas que estamos. Así lo logramos:
Café previo obligado. Un mes antes nos tomamos un café los cuatro. Si no hay química, te devolvemos el apartado — en serio.
20 minutos de retratos, no 2 horas. Los formales se hacen rápido y bien — el resto del día es tuyo y nosotros documentamos.
Entrega en 6 semanas, siempre. Galería completa editada a mano. Si nos tardamos más, te regresamos el 10% por semana — nunca ha pasado.
Respaldo triple esa misma noche. Dos tarjetas en cámara + disco + nube antes de dormir. Tus fotos no dependen de la suerte.
Nos conocimos cubriendo la misma boda para estudios distintos y desde 2017 no hemos vuelto a trabajar separados. Sara viene del retrato editorial; Emilio, del fotoperiodismo. Tu boda recibe las dos miradas — la que compone y la que caza.
"Hay una foto de mi papá viéndome entrar que no supimos que existía hasta la galería. Lloramos otra vez. Eso no se dirige — se caza."
Solo tomamos 24 bodas al año — para editar cada una con calma y llegar enteros a la tuya.