Empezó su suegra en el 87 con cuatro cazuelas sobre un diablito. Hoy son doce, la tortilla se palmea enfrente de ti y la fila da vuelta a la esquina los viernes — pero avanza rápido, palabra.
"El de chicharrón prensado con tortilla recién hecha debería ser patrimonio de la colonia."
"Jueves de cochinita: llego 7:55 y ya somos diez en la fila. Vale cada minuto."
"Pedimos para toda la oficina cada semana. Nunca han fallado una orden, y son como 40 tacos."