Medir desde el satélite
Imágenes multiespectrales y sensores de humedad nos dan el caudal real de cada cuenca, mes a mes. La línea base es pública.
Medimos cuencas por satélite, financiamos su restauración y certificamos cada litro que regresa al río. Sin promesas borrosas: datos que puedes auditar.
Cada litro pasa por las tres etapas antes de contar como restaurado. Nada se da por hecho.
Imágenes multiespectrales y sensores de humedad nos dan el caudal real de cada cuenca, mes a mes. La línea base es pública.
Financiamos a comunidades locales: reforestación de riberas, recarga de acuíferos y retiro de extracciones. El agua deja de perderse.
Volvemos a medir. Solo el agua que el satélite confirma de vuelta en el cauce se emite como certificado auditable.
Convertimos un mosaico satelital en metros cúbicos verificables. Cada columna de este panel es una cuenca, y su color cuenta cómo va: del ámbar de la sequía al teal del río que respira.
De deltas que vuelven a ramificarse a glaciares que pierden menos cada año. Estos son tres frentes abiertos ahora mismo.
Como las capas de un sedimento, nuestro registro guarda todo: la medición base, el proyecto financiado, la re-medición y el certificado emitido. El conjunto de datos es público y verificado por un tercero independiente cada trimestre.
Compensa la huella hídrica de tu empresa o conviértete en socio mensual de la restauración. En segundos tienes tu primer litro en camino al cauce.
Dinos cuánta agua quieres devolver al cauce y te mostramos en qué cuenca trabajará tu aporte.
Certificado auditable · cancela cuando quieras