Bibliotecas vivas
Abrimos rincones de lectura en escuelas y plazas: estanterías, alfombras, luz y 300 títulos elegidos por las propias maestras. Abiertas también los fines de semana.
En los barrios donde trabajamos, un libro es un lujo. AMPARA abre bibliotecas vivas y forma maestros para que ningún niño termine la primaria sin saber leer.
La brecha no se mide en ganas, se mide en acceso. Estos son los números que nos quitan el sueño.
niños rurales no comprenden lo que leen al terminar 4.º grado.
sola biblioteca por cada 6 escuelas de la región. Muchas, cerradas.
de los hogares no tiene ni un solo libro infantil en casa.
de rezago lector frente a un niño de ciudad. Una vida de distancia.
Cada programa es medible, auditado y diseñado junto a las comunidades, no para ellas.
Abrimos rincones de lectura en escuelas y plazas: estanterías, alfombras, luz y 300 títulos elegidos por las propias maestras. Abiertas también los fines de semana.
Formamos a docentes en métodos de lectura con sentido. Un maestro bien acompañado alcanza a 30 niños al año, durante toda su carrera.
Cada familia recibe una caja con cuentos para llevar a casa. Leer en voz alta diez minutos al día transforma a un lector para siempre.
Medimos comprensión lectora al inicio y al final de cada año con una prueba estándar e independiente. Estos son los resultados de las 84 escuelas de la red.
Leé el informe anual 2025mejora en comprensión lectora
niñas y niños leyendo hoy
de cada peso llega al aula
Faltan $132.000 para llegar a la meta de este año. Tu aporte mensual es lo que cierra la brecha.
Un aporte mensual nos da lo que más falta: estabilidad para planear el año entero, no solo el mes que viene.
Cancelás cuando quieras · recibís comprobante deducible
No hace falta ser maestro. Hace falta tener ganas de sentarse a leer con un niño una tarde a la semana.
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